LOS CHICOS – We Sound Amazing But We Look Like Shit

(DIRTY WATER RECORDS)

No es de extrañar que los madrileños se sientan mucho más orgullosos del sonido alcanzado en su cuarto disco que de su look de irredentos crápulas tabernarios, y no sólo por el innegable modo en que este último flirtea con el desastre. Pueden y deben encontrarse satisfechos por haber logrado de una maldita vez un disco que le hace verdadera justicia a lo que el grupo es y representa, enlatando buena parte (el total sería sencillamente imposible) de lo que desarrollan en el hipervitaminado pandemonio que son sus directos, faceta en la que su reputación no conoce rival y que por algo les ha llevado a convertirse en uno de nuestros combos más internacionales. Quizás por ser precisamente esta la primera ocasión en la que la banda no ha concebido el álbum como un mero pretexto para lanzarse de cabeza a su hábitat natural, sino como un fin en sí mismo desde la primera hasta la última de sus canciones, Los Chicos han fraguado aquí un trabajo que asienta definitivamente su desbordante personalidad con un sonido que, por encima de cualquier referencia, suena a ellos mismos de modo inequívoco y nos trae algunos de los temas más potentes, frescos y divertidos que jamás hayan grabado. Tal vez con una mayor limpieza de la habitual en ellos y con unas gotas de powerpop más perceptibles en su habitual mixtura de rock, R&B, punk, garage y blues, pero, por encima de todo, con una vitalidad, una energía, una creatividad y un buen gusto envidiables desde la elección de todos y cada uno de los invitados que participan en el disco hasta la preciosa portada que lo envuelve. Así se hacen las cosas.

Publicada en el número 15 (noviembre de 2010) de la revista Rock Estatal

LEX MAKOTO – Rojo Calor Fuego

(MANUFACTURAS SONORAS)

Tiene lo de Lex Makoto, por encima de otros méritos también notables, la principal virtud de haber arribado ya con su debut a un sonido indiscutiblemente definitorio y reconocible más allá de referencias y parecidos más o menos identificables, algo sumamente difícil de conseguir al primer disparo, aunque la cosa tenga truco en este caso y los recién llegados no lo sean tanto (rastreen el nombre de Fistfuck Supershow para disipar dudas). Contundencia metálica, nerviosas sacudidas funk, agresividad punk y pianos de puro y duro rock n’ roll convergen sin complejos en lascivos zarpazos como ‘Ivana Tramp’, ‘Club Olvido’ o ‘El Nido’, piezas que impactan en una primera escucha y crecen con las siguientes, revelando un potencial que en directo promete tornarse abrasivo. Así lo atestiguan los que ya se han subido al ring con ellos y así habrá que comprobarlo. Eso sí: los que tengan la irritante manía de ponerle etiquetas a todo, que no se acerquen demasiado o tendrán un serio problema entre manos.

Publicada en el número 11 (febrero de 2010) de la revista Rock Estatal

ELDORADO – Lúcida Ambición

Volcar toda tu pasión en lo que haces, creer ciegamente en ello y vaciarte por completo sin guardar balas en la recámara. Ten claro que ese es el único camino a seguir si deseas alcanzar tus metas y que las cosas funcionen. ¿Necesitas un ejemplo? No busques demasiado lejos. Busca Eldorado.

No es fácil encontrar, en estos tiempos en los que todo resulta tan arduo, lento y efímero, casos en los que los cambios y los acontecimientos se produzcan con la celeridad y el ritmo con que lo hacen en el seno de Eldorado. Con dos discos ya publicados en menos de tres años de andadura, es la suya una apuesta por una carrera de largo recorrido en la que, a buen seguro, van a suceder muchas y grandes cosas en el futuro, pero que asienta sus pies en el suelo y en un presente representado por su recién editado segundo álbum. “En este disco los temas son más directos y tienen más gancho, esa es una idea que comparte toda la banda”, sostiene el vocalista Jesús Trujillo. “Queríamos hacer algo más ambiental y menos metalero, reflejando un poco lo que ha sido la primera gira. La composición tuvo lugar a lo largo de todo este año, durante la propia gira fuimos sacando temas y probándolos en directo para ver si funcionaban o no, y eso nos hizo ir muy seguros de muchísimas canciones, porque recibíamos señales de que el repertorio estaba siendo el adecuado. Luego también hubo cosas que surgieron sobre la marcha (es curioso cómo a veces cambias de ambiente y cambian un poco las canciones), aunque en general íbamos con las ideas muy claras de lo que queríamos y de cómo tenía que ser el disco. Incluso hasta el orden lo teníamos ya medio decidido, sabíamos por ejemplo que tenía que empezar con ‘La Casa De Las Siete Chimeneas’, un tema muy directo, rápido y rockero”.

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SOZIEDAD ALKOHOLIKA – Reconstrucción En Negro

Hay quien dice que segundas partes nunca fueron buenas, que las relecturas no tienen demasiado sentido ni aportan nada sustancioso y que es mejor no tocar las cosas y dejarlas tal y como se han hecho la primera vez. Obviamente, esa gente no ha escuchado en su vida nada parecido a Sesión #2

Una vez superados de forma definitiva el calvario y el absurdo de la persecución y la calumnia, cabía suponer que a los miembros de Soziedad Alkoholika no les quedara otro horizonte al que mirar que no fuese el del futuro. Ese resultaba al menos el más factible de los pronósticos, pero más de uno han roto ya los vitorianos a lo largo de su carrera y así lo han vuelto a hacer, echando la vista atrás hacia sus primeros años de andadura y su álbum de debut, aquella bestia depredadora que irrumpió como elefante en cacharrería en una escena poco o nada acostumbrada a semejante aleación de hardcore, punk y metal. Y lo hacen no para remezclarlo o remasterizarlo simplemente, sino volviendo a grabarlo absolutamente todo con el sonido actual de la banda. “La verdad es que nunca nos quedamos demasiado contentos con cómo quedo esa grabación”, confiesa Juan, “porque la hicimos deprisa y corriendo y así hay muchas cosas que dejas aunque no te convenzan. Hace un par de años hicimos una girilla tocando básicamente temas de aquella época y vimos que sonaban de la hostia, más compactos y con más fundamento. Teníamos la curiosidad de ver qué pasaría si volviésemos a grabarlos con la experiencia que tenemos ahora, con más medios, con más tiempo, sin presión, sabiendo lo que son los afinadores, los metrónomos y esas cosas…” (Risas)

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