Pin-Ups del Siglo XXI

Pin-Up, cheesecake, chica del póster… Puedes llamarla como quieras, pero lo que está claro es que sus carnosos labios rojo carmín, sus voluminosos pechos y sus piernas infinitas han vuelto con más fuerza y presencia que nunca. Dentro del desbordante revival que vivimos actualmente y que fagocita, recrea y explota sin pudor cualquier elemento que tenga que ver con la iconografía de las décadas de los 40 y los 50 (en Estados Unidos, por supuesto), no podía faltar el más sensual y glamuroso de todos ellos: la chica explosiva de cuerpo perfecto y rostro angelical que lanzaba desde las portadas de las revistas una mirada inocente y seductora a partes iguales.

Dita Von Teese

Un poderosísimo icono que, más de medio siglo después, mantiene intacto todo su esplendor y su encanto, gracias a su capacidad de evocación de un momento y un lugar que, pese a resultarnos totalmente ajeno y distante, percibimos como dorado. El music hall, el Hollywood clásico, el cabaret, los nuevos aires de libertad… y una Segunda Guerra Mundial en la que los soldados norteamericanos decoraban sus taquillas y los morros de sus aviones con las imágenes de aquellas seductoras figuras, amuleto de la suerte en combate y motivo más que sobrado para soñar con volver a casa de una pieza y estrecharlas en sus brazos.

No es de extrañar pues que las nuevas generaciones (y las nuevas modas) hayan fijado su mirada en tan atractivas, magnéticas y deseadas mujeres, aunque en la mayoría de los casos lo hayan hecho de una manera burda y superficial, recreando las poses, la ambientación y la estética, pero olvidando al mismo tiempo la actitud, la esencia y la magia. Se trata de vender nostalgia sin coartada ni justificación alguna, recreando una y otra vez los mismos modelos vacíos y dejándose por el camino cualquier atisbo de estilo. Resultaría fácil comprobarlo poniendo alguna foto de Katy Perry, Christina Aguilera, Gwen Stefani o Scarlett Johansson jugando a ser pin-up junto a cualquier imagen clásica de Betty Grable o Bettie Page, pero el abismo entre unas y otras resultaría casi insultante.

Sabina Kelley

Obviamente, existen honrosas excepciones, y más allá de la famosa de turno posando de manera cursi en la portada de Vanity Fair (sin saber muy bien qué es lo que está haciendo) es posible encontrar mujeres que conocen y respetan realmente lo que es una pin-up, y que como tal merecen ser consideradas. Desde Nevermind te presentamos a nuestras favoritas:

DITA VON TEESE
La nº 1 indiscutible, tanto por popularidad como por su autenticidad y capacidad para crear una estética y una personalidad propias, alejada ya del mimetismo con Bettie Page que le granjeó no pocas críticas en sus inicios. Propulsada a la fama gracias en buena medida a su relación con el inefable Marilyn Manson, el estatus de Von Teese es hoy en día el de un auténtico icono de la moda y la cultura popular de este siglo, que cuenta con su propia línea de lencería y ropa de época e incluso se ha lanzado definitivamente a las pasarelas como diseñadora profesional.

SABINA KELLEY
La reina tatuada de las pin-ups. Modelo, actriz y jurado del popular reality show Best Ink, Kelley se ha convertido en muy poco tiempo en la protagonista de infinidad de portadas, videoclips, programas, series y calendarios en los que, hasta hace no demasiado tiempo, la presencia de la tinta sobre la piel de las modelos era algo casi inimaginable.

BERNIE DEXTER
De la edición alemana del Playboy hasta las versiones sueca e italiana de Elle o las más especializadas en el mundo pin-up como Barracuda o Bachelor Pad, la lista de publicaciones cuya portada ha copado Dexter sólo rivaliza con la de las marcas de ropa a las que esta enamorada del rockabilly ha puesto rostro (Ars Vivendi, Lucy B, Baby Girl Boutique, Bettie Page Clothing o la firma de calzado Elite Heels, dentro de la cual tiene su propia línea).

AVA GARTER
Discípula y amiga personal de Dita Von Teese, Garter es sin duda una de las mejores artistas de burlesque de la actualidad y una de las que más fielmente evocan el glamour y la elegancia del Hollywood clásico en sus apariciones en The Vamp Lounge, un espectáculo que en su mayor parte tiene lugar a bordo del histórico Queen Mary, anclado en el puerto de Long Beach (California).

Vinila Von Bismark

VINILA VON BISMARK
De go-go y DJ en su Granada natal a diva de referencia de todo lo que huela a burlesque, cabaret o vodevil en un lugar tan poco propicio para estas disciplinas como es España, la de Irene López es la historia de una mujer innegablemente nacida para ser artista, ya sea poniendo su actitud y carácter frente a los micrófonos o desplegando su icónica y magnética presencia por los clubes, festivales, teatros y pasarelas de medio mundo.

Publicado en el número 1 (enero de 2015) de la revista Nevermind